

INTRODUCCIÓN
Por mas de 15 años,
la infección por el VIH y SIDA han representado un reto histórico
a la salud pública mundial y a las comunidades médicas
y científicas en todo el mundo. Según reportes de ONUSIDA
más de la mitad de todas las infecciones nuevas contraídas
después del período de la lactancia, se producen en jóvenes.
De los 30 millones que viven con el VIH una tercera parte por lo menos
son jóvenes. Se calcula que en 1997, 2.3 millones de personas
fallecieron por causa del SIDA un incremento del 50% con respecto a
1996; cerca de la mitad de esas personas eran mujeres y 460,000, menores
de 15 años de edad. A pesar de los avances benéficos en
el tratamiento del VIH/SIDA en los años recientes, la epidemia
va más allá de eso. Se estima que cada día ocurren
16,000 nuevas infecciones. Uno de cada 10 adultos en edades comprendidas
entre los 15 y 49 años está infectado por el VIH, y solamente
1 de cada 10 personas infectadas sabe que lo está. La prevención
continúa siendo la mejor esperanza de un mundo sin este padecimiento
devastador. (1)
El VIH puede transmitirse
a través de inoculación percutánea con el virus,
por contaminación de la mucosa y a través de ingreso del
virus de lesiones de la piel. (2-7) Los líquidos corporales que
se consideran como el riesgo de transmisión incluyen: sangre,
líquidos corporales que contienen sangre, semen, secreciones
vaginales y leche materna. Otros líquidos que poseen riesgo son
líquidos inflamatorios
(pericárdico, peritoneal, pleural, sinovial, exudados) y líquido
amniótico. Fluidos como saliva, orina y lágrimas pueden
contener el VIH, pero sólo se consideran infectantes si al menos
que se encuentran contaminados con sangre. (3-7) En este protocolo se
presentarán las precauciones generales para prevenir la transmisión
por el VIH en este ámbito clínico de la educación
universitaria, así como en la atención de pacientes en
el medio hospitalario y de la consulta externa.
MEDIDAS
PREVENTIVAS
PARA LA INFECCIÓN POR EL VIH
Se
han adoptado por parte del CDC medidas preventivas para los trabajadores
de la salud que están expuestos al contacto con pacientes infectados
por VIH, dichas medidas se establecen mediante una guía especial
de prevención y de medidas profilácticas pos-exposición.
(3-7) Primeramente se establece la definición de trabajador de
la salud en el cual se incluye: cualquier persona (estudiante, clínico,
trabajador de seguridad pública, voluntarios, enfermeras, personal
de laboratorio, empleados en general) cuya actividad involucra el contacto
con pacientes o con sangre y otros líquidos corporales de pacientes
en sitios dedicados a la atención de la salud o a los laboratorios.
(3,4)
Estas medidas se
han desarrollado con el fin de evitar, en lo humanamente posible, el
riesgo de exposición a la infección por el VIH.
Los trabajadores
de la salud en la Universidad Autónoma de Guadalajara están
distribuidos administrativamente en cinco sitos de atención a
la salud: el Hospital Universitario "Dr. Ángel Leaño"
y Hospital "Ramón Garibay" los cuales incluyen: personal
médico, de enfermería, laboratoristas y personal de intendencia.
El tercero es la Unidad de Atención Médica Ambulatoria
dependiente de la Facultad de Medicina, siendo este sitio un lugar de
consulta, en el cual incluye también personal médico,
enfermería, laboratoristas, estudiantes de las facultades, de
Medicina y Odontología, personal de intendencia y aquellos dedicados
a la administración de alimentos. El cuarto sitio son las clínicas
de atención médica dependientes del Programa de Medicina
en la Comunidad (PMC) y el quinto sitio es la clínica de Odontología:
en ambos casos se incluyen personal médico, enfermería,
intendencia, laboratoristas, etc.
Teniendo en cuenta
estos diferentes tipos de distribución de posible exposición,
se implican diferentes tipos de riesgo para los trabajadores de la salud,
ya que en los primeros dos sitios solamente son de internamiento de
pacientes, mientras que en el tercero y cuarto sólo se tiene
el contacto con el paciente de consulta externa (exceptuando el personal
de laboratorio y de enfermería).
Las medidas que
ya se encuentran preestablecidas por el CDC para pacientes con VIH/SIDA,
es la norma común para todas las instituciones de salud. (3)
Sin embargo, existe una población muy importante de pacientes
en la cual el diagnóstico de infección por el VIH/SIDA
es frecuentemente desconocido por el propio paciente y por el personal
de la salud. De ahí la importancia de detectar pacientes de alto
riesgo de ser poseedores de la infección por VIH/SIDA. Con el
fin de evitar exposiciones de riesgo por parte del personal de salud
se proponen las siguientes medidas:
1. Interrogatorio completo a todos los pacientes, en el cual se incluya
historia de transfusiones o derivados de la sangre, utilización
de drogas prohibidas por vía endovenosa, y si es aplicable: inicio
de vida sexual activa, número de parejas, tipo de actividad sexual
(homosexual,
heterosexual y bisexual).
2. Historia de síntomas y signos sugestivos de infección
por el
VIH/SIDA en los cuales se incluye: pérdida de peso, diarrea crónica,
fiebre por más de 1 mes, infecciones frecuentes, etc.
3. Historia de enfermedades de transmisión sexual.
4. Una vez completado el interrogatorio se determinará si un
paciente es considerado de "riesgo" para presentar infección
por VIH/SIDA. Previo consentimiento del paciente, se realizará
la prueba de detección de anticuerpos contra el VIH y se tomarán
las medidas preventivas igual que las que se aplican para pacientes
con infección conocida por el VIH/SIDA.
Se designan, tres
tipos de población en riesgo para presentar infección
por VIH/SIDA (de menor a mayor riesgo con las letras de la (A - C),
definiendo este riesgo de acuerdo al tipo de exposición que los
trabajadores de la salud tienen para tener contacto con líquidos
corporales, sangre, semen, etc., provenientes de los pacientes infectados
por el VIH/SIDA:
Población
A: Personal médico de consulta externa, personal de enfermería
que labora en la consulta externa, estudiantes de Medicina, Odontología
y Enfermería, personal de intendencia del edificio de consulta
externa, voluntarios, empleados en general.
Población
B: Médicos que laboran en ámbito hospitalario
(incluyendo internos de pre-grado y residentes de post-grado),
personal de intendencia.
Población
C: Médicos que efectúan procedimientos intervencionistas
en el paciente infectado por el VIH/SIDA (endoscopías, toma de
biopsia, hemodiálisis, diálisis peritoneal, etc.). médicos
cirujanos, personal, personal de enfermería que puede tener contacto
directo con productos derivados de la sangre de pacientes infectados,
así como el personal de enfermería.
Para el conjunto
de trabajadores de la salud que pertenecen a la población A,
se han asignado las siguientes medidas preventivas para infección
por VIH/SIDA:
1. Medidas Universales,
en las cuales se previene exposición a sangre, líquidos
corporales sanguinolentos, semen, líquido amniótico, líquido
cefalorraquídeo, secreciones vaginales, exudados inflamatorios,
trasudados, mediante la utilización de guantes y máscaras
que eviten este tipo de exposición.
2. Lavado de manos
intensivo.
3. Utilización
de guantes para evitar contacto con secreciones corporales.
4. Protección
de transmisión del VIH/SIDA a través del contacto con
los ojos mediante el uso de máscara, gogles cubrebocas (en el
caso de pacientes con infección por el VIH/SIDA, que pueden transmitir
enfermedades a través de la vía respiratoria).
5. La ropa utilizada
deberá ser colocada en bolsas impermeables y se seguirá
el control normal de manejo de lavandería de hospitales.
6. Se utilizarán dispositivos o instrumentos de exploración
preferiblemente desechables y se manejarán en bolsas impermeables
de acuerdo a la reglamentación local de manejo de desperdicios.
7. Desinfección del sitio de exploración y consulta del
paciente con infección por el VIH/SIDA, con soluciones conteniendo
hipoclorito de sodio. Esterilización en autoclave de todos los
materiales, usar hipoclorito de sodio (1000 ml) para descontaminación
general, usar hipoclorito de sodio (10,000 ml) si hay materia orgánica
presente, incluyendo sangre. Usar glutaraldehído al 2% (activado
fresco). Tener precaución con emanaciones peligrosas. (2-5,9)
En los trabajadores
de la salud que pertenecen a la población B, se asignan las siguientes
medidas preventivas para infección por el
VIH/SIDA:
Medidas anteriores,
más:
1.
Cuidado de heridas con agujas, que es la forma más común
de infección ocupacional por el VIH, mediante la utilización
de contenedores de instrumentos punzo-cortantes. (2-15) Estos instrumentos
no deben ser reutilizados. Las agujas no deberán ser colocadas
en camas, muebles o en botes de desechos. Estos contenedores de dispositivos
punzo-cortantes deben estar localizados en salas de emergencia, salas
de cirugía menor o cualquier área donde puedan ser utilizados
este tipo de dispositivos. En situaciones raras, y en lugares donde
normalmente no se utiliza este tipo de dispositivos, y éstos
tengan que ser utilizados, deberán ser colocados con su cubierta
y colocadas en una repisa y no deben ser sostenidos en las manos. El
uso de estos contenedores también protege al personal de intendencia,
trabajadores de lavandería y
personal que maneja basura y desperdicios, quienes están en riesgo
de heridas por estos dispositivos cuando se descuidan o son abandonados.
(13)
2. El personal de
salud evitará la utilización de batas que se contaminen
con sangre o secreciones del paciente, fuera del ámbito hospitalario.
En los trabajadores
de la Salud que pertenecen a la población C, o quienes realizan
procedimiento invasivos en pacientes con infección por el VIH/SIDA,
la probabilidad de adquirir la infección se basa en el riesgo
de sufrir herida, éste se incrementa cuando el tiempo quirúrgico
se prolonga por más de 2.5 a 3 horas, cuando la pérdida
sanguínea es mayor de 200-300 ml, durante cirugías abdominales,
procedimientos ginecológicos, histerectomías vaginales,
y cirugía vascular mayor.
(19-28-33)
Se deberá
procurar no utilizar la mano no dominante para el manejo de la aguja
o para retraer tejidos, ya que esto es causa de una gran proporción
de heridas intraoperatorias.
Se ha propuesto
la técnica de "no tocar", para prevenir heridas durante
la utilización de agujas y otros objetos punzo-cortantes. Esta
técnica propone minimizar la utilización de este tipo
de objetos, cuando dos trabajadores de la salud al mismo tiempo tienen
contacto simultáneo con un instrumento.
Se ha propuesto, también, la sutura con agujas "desafiladas"
en muchos procedimientos, disminuyendo así el riesgo de heridas
intrahospitalarias y sin que esto afecte el resultado quirúrgico.
(34-35)
En manipulación
de fragmentos de hueso o la utilización de suturas con alambre,
puede utilizarse guantes construidos de polímeros de monofilamento
que son resistentes a las rasgaduras, sin embargo, su uso no se ha difundido
debido a la asociación de disminución de las sensaciones
táctiles en el cirujano.
Otra medida más aceptada es la utilización de doble guante
que reduce el riesgo de perforación de la parte interna del guante
y la contaminación con sangre a las manos operadoras. (19-24,27)
Se recomienda seleccionar una medida mayor que la usual en el número
de guante, ya que esto reduce el entumecimiento.
La ropa quirúrgica
provee algo de protección del contacto cutáneo con sangre,
pero no es infalible. (36-37) Aunque un traje completamente impermeable,
teóricamente es posible, tales trajes son extremadamente incómodos,
debido a que previenen la pérdida efectiva del calor y son muy
costosos.
Los trabajadores
de la salud deben usar trajes quirúrgicos "estándar"
para procedimientos cortos en los cuales, la pérdida sanguínea
no es muy importante. En casos de trauma y otros procedimientos en los
cuales existe un alto grado de contaminación del traje, se recomienda
la utilización de un traje reforzado con un delantal urológico
plástico (puede ser necesario una banda en la cabeza para el
sudor), botas impermeables hasta las rodillas o cubiertas para los zapatos,
o una segunda funda que puede ser cambiada cuando se contamine. (32)
La utilización
de máscaras faciales, durante procedimientos quirúrgicos,
previene la contaminación por gotas y salpicadura, pero no proveen
una barrera efectiva para la exposición a la inhalación
de aerosoles. (19) El diámetro de los poros de las máscaras
convencionales excede al de muchas partículas de aerosol y, más
importante, las máscaras no aseguran la cara. No hay evidencia
que sugiera que él la ruta del aerosol transmita la infección
por el VIH/SIDA, o la infección por otros patógenos transmitidos
a través de la vía sanguínea, pero el sentido común
dicta que la inhalación de la sangre no es deseable. Deben, emplearse
controles de ingeniería que eliminen el riesgo por ventilación
o salpicadura, principalmente cuando se utiliza instrumentos de poder,
tales como, serruchos óseos, sierras que generan aerosoles y
escalpelos.
Los trabajadores
de la salud deben proteger sus ojos de salpicaduras de sangre u otros
líquidos corporales. El CDC recomienda rutinariamente el uso
de máscaras y lentes durante las manipulaciones de vía
aérea y procedimientos endoscópicos o dentales. (3) La
utilización de máscaras es también prudente en
la presencia de pacientes que presentan tos, y son sospechosos de presentar
infección respiratoria que pueda ser transmitida a través
de la vía aérea hasta que la infección sea excluida.
Los médicos deben asignar cuartos privados a pacientes con enfermedades
contagiosas que potencialmente son transmitidas a través de la
vía aérea. Tales pacientes deben usar máscaras
cuando son dados de alta del hospital.
Prevención
de la Infección por el VIH/SIDA
en Salas de Labor y de Parto
Los trabajadores
de la salud en esta área, deben seguir las precauciones universales
de sangre y líquidos corporales, incluyendo a los médicos,
anestesistas, enfermeras, personal de guardería y otros asistentes.
En el cuarto del parto, los líquidos potencialmente infectados
incluyen la sangre materna o fetal, líquido amniótico,
placenta y membranas. Los individuos expuestos a una salpicadura de
material potencialmente infecciosos deben ser usar una máscara
y protectores de los ojos. El personal del cuarto de labor debe estar
consciente de seguir las guías para el manejo de agujas. Se recomienda
la utilización de doble guante. Las personas que sufren heridas
percutáneas accidentales o salpicaduras de material potencialmente
infectado en las membranas mucosas deben seguir las guías recomendadas
para tratar exposiciones accidentales.
Prevención de la Infección por el VIH/SIDA
en las Salas de Hemodiálisis
La prueba rutinaria
del VIH en pacientes que se encuantran bajo diálisis, sigue siendo
controversial. No existe evidencia que la infección por el VIH
sea transmitida por diálisis, más que por el uso de transfusiones
sanguíneas.
Los datos del CDC
y otros investigadores acerca de la infectividad del VIH, indican que
podría ser extremadamente raro que los pacientes o el personal
médico llegaran a infectarse durante la rutina del tratamiento
de diálisis, cuando se usa las precauciones acostumbradas para
prevenir hepatitis B. (39-41)
En lo que respecta
al uso indiscriminado de la prueba de detección de infección
del VIH en enfermos renales en estadio terminal (ERET), la Asociación
Nacional de Pacientes en Hemodiálisis y Transplante en los Estados
Unidos, convocó a una conferencia nacional de consenso de expertos,
quienes concluyeron que la prueba del VIH no es necesaria para el control,
aunque sí de utilidad en donadores para transplante
renal.
Diálisis
en Pacientes con VIH/SIDA
Con el propósito
de llevar un control de la infección por el VIH/SIDA, es recomendable
llevar a cabo una serie de lineamientos.
La diálisis peritoneal es la modalidad preferida para pacientes
infectados por el VIH debido a que esto minimiza la exposición
a la sangre y agujas y facilita el uso de diálisis en el hogar.
En aquellos pacientes que se encuentran hospitalizados debido a enfermedad
avanzada del VIH o quienes tienen insuficiencia renal aguda, es preferible
la hemodiálisis.
El CDC ha establecido las siguientes estrategias para el
control de la infección por el VIH/SIDA en las unidades de hemodiálisis:
(41)
Ultraconservador: área separada, máquina separada.
Muy conservador: área designada, máquina separada.
Conservador: máquina separada.
Los circuitos internos
de líquido del sistema de hemodiálisis no representan
un riesgo de VIH o cualquier otro patógeno transmitido por la
sangre. De esta forma, el riesgo ambiental de transmisión del
VIH/SIDA en las unidades de diálisis, está limitado a
uso de sangre contaminada o exposición a agujas utilizadas en
un paciente infectado.
Actualmente el
CDC recomienda una rutina sanitaria, procedimientos de desinfección
y esterilización para prevenir hepatitis en unidades de diálisis
como unas medidas adecuadas de control para tratar a pacientes con enfermedad
por el VIH/SIDA. (39)
Uso de dispositivos especiales para desechar bolsas de diálisis
peritoneal usadas, y otros desperdicios derivados de la diálisis
peritoneal. En casa, uso de guantes cuando se manejan las bolsas y desperdicios
de diálisis peritoneal. Para el manejo de estos desperdicios
deben utilizarse bolsas con doble envoltura, no utilizando el sistema
convencional de basura.
Los hemodializadores pueden ser reusados en forma segura.
Deben utilizarse dispositivos de presión arterial para
cada paciente. Esterilización del equipo no desechable utilizable
en diálisis peritoneal en cada uso.
El uso de
desinfectantes convencionales intermedios y de alto nivel, tales como,
aquellos que han sido aprobados para su uso por la Secretaría
de Protección Ambiental, limpiar y desinfectar las máquinas
de diálisis, otros equipos y superficies ambientales que frecuentemente
son tocados por miembros del "staff" y pacientes.
PREVENCIÓN DEL VIH EN BANCOS
DE SANGRE
Se
requiere de una máxima seguridad durante la transfusión
sanguínea, por lo tanto los técnicos capacitados en la
recolección, procesamiento y transfusión deben seguir
las normas en forma estricta con el fin de eliminar las posibilidades
de infección por el VIH. La sangre debe ser transfundida sólo
cuando sea absolutamente necesario y no haya riesgo de infección
por parte del donador.
Existe por parte
de la Secretaría de Salubridad y Asistencia un reglamento oficial
en los bancos de sangre que prohibe el uso de sangre no estudiada, con
el fin de evitar el riesgo de infección. La selección
del donador y la disposición de algún componente sanguíneo
se realiza bajo la norma oficial mexicana vigente la cual incluye en
otros:
Interrogatorio
completo excluyendo a aquellos pacientes con historia de:
- Antecedentes de contactos sexuales de tipo homosexual.
- Más de un contacto sexual en los últimos 5 años.
- Drogadicción vía intravenosa.
- Pacientes con prueba serológica positiva para el VIH.
- Pacientes con tatuajes. (58)
En esta Institución
que abarca las diferentes áreas de la salud incluimos también
los siguientes puntos:
Pacientes
con síntomas clínicos de infección por el VIH/SIDA
de acuerdo a la clasificación del CDC (1993).
Pacientes hemofílicos con trastornos de la coagulación
que han recibido concentrados de factores de la coagulación.
****
Mujeres u hombres que se hayan dedicado a la prostitución
desde 1977 o que hayan tenido contacto sexual con sexoservidores.
Mujeres u
hombres que han tenido o han sido tratados para Sífilis o Gonorrea
y el diagnóstico se retrasó por mas de 12 meses.
Personas que han recibido transfusión o derivados de la
sangre en los últimos 12 meses. (42)
Los trabajadores
del banco de sangre deben explicar los criterios a los donadores potenciales
en un lenguaje claro y sencillo. Las áreas de espera deben contener
información acerca de la infección por el VIH/SIDA. Debido
a que algunos donadores de alto riesgo son presionados para donar sangre,
debe facilitarse confidencialidad para que ellos puedan manifestar su
deseo de no donar sangre. Para asegurar la privacidad del donador no
se indicará a otra persona la razón de su exclusión
permanente para donar sangre.
Notificación
de los Resultados de la Prueba Serológica
Positiva del VIH.
Los donadores que
resulten con la prueba serológica positiva para el VIH mediante
la técnica de E.L.I.S.A., deben confirmar esos resultados por
medio de otros estudios adicionales. Se solicitará la prueba
de "Western blot" como estudio confirmatorio de la infección
por el VIH. Los donadores con una prueba positiva deberán ser
referidos al médico especializado con el propósito de
hacer una evaluación completa y adecuada. (42)
CONSULTORIOS Y CLÍNICAS DENTALES
El cuidado dental
rutinario involucra la exposición a saliva y sangre así
como la posibilidad de exposición a la infección por el
VIH. El CDC ha publicado sus recomendaciones para el control de la infección
en la práctica dental. (44) El personal debe adoptar los siguientes
procedimientos para todos los pacientes.
Procedimientos
en Consultorios
El médico
odontólogo y el personal de odontología deben usar bata,
máscara y lentes protectores así como guantes durante
todos los exámenes que realice. Los guantes deben ser usados
sólo una vez, utilizando guantes nuevos con cada paciente, éstos
guantes no deben ser lavados.
Esterilización
Si es posible debe
utilizarse la mayor cantidad de dispositivos desechables. Los autoclaves
de vapor, esterilizadores de vapor o las unidades de calor, pueden ser
utilizadas para esterilizar todos los instrumentos y otros dispositivos
que llegan a estar en contacto con la boca y no son desechables. Las
piezas manuales y sus partes no pueden ser esterilizadas en frío
y deben ser esterilizadas con calor de acuerdo a las instrucciones de
su fabricante. Deben lavarse los instrumentos con agua por 20-30 segundos
antes de ser sometidos a esterilización. Cuando no es posible
la esterilización deben usarse soluciones de glutaraldehido como
desinfectante. Estas soluciones deben cambiarse de acuerdo a las recomendaciones
del fabricante para mantener su efectividad. (45-47)
Las superficies
que pueden estar en contacto con sangre o
saliva deben ser desinfectadas con soluciones diluidas de hipoclorito
de sodio (1/10 a 1/100), dependiendo de la cantidad de material presente
en la superficie, y soluciones yodadas. Las aplicaciones repetidas de
soluciones cloradas pueden dañar algunas superficies. (44)
El personal no debe manejar agujas y sólo deben colocarlas en
los contenedores especiales para objetos punzo-cortantes. Todo el
material de desperdicio deberá ser colocado en bolsas de plástico,
las cuales se manejarán de acuerdo a las leyes locales.
Impresiones
Las impresiones
deben ser desinfectadas en soluciones yodadas antes que el modelo sea
vertido. La mayor parte de materiales de impresiones toleran este procedimiento.
(48)
Tratamiento Dental
El riesgo de contraer
o diseminar la infección por el VIH a través del tratamiento
dental es muy bajo. (49-50) La negativa de tratamiento
dental para los portadores conocidos de la infección por el VIH
sólo alienta a los pacientes a buscar cuidado donde sea y a mentir
acerca de su historial médico. Todos los pacientes, si son portadores
de la infección por el VIH asintomáticos o sintomáticos,
deben tener acceso al tratamiento dental.
OFTALMÓLOGOS, ÓPTICAS
Y PERSONAL DE SALUD ENCARGADO
DE CUIDADOS OFTALMOLÓGICOS.
El VIH se ha aislado
raramente de las lágrimas, y en una concentración sumamente
baja. (51-52) El VIH se ha aislado de conjuntiva, córnea, iris
y retina de pacientes infectados a pesar de tratamiento con Zidovudina
(AZT). No hay casos documentados de transmisión por VIH debido
a exposición a lágrimas o tejido ocular.
Todos los trabajadores
de salud, incluyendo los oftalmólogos, ópticos y otras
personas que realizan exámenes oculares, deben seguir las precauciones
universales de sangre y líquidos corporales. (53) Todos los trabajadores
deben lavarse las manos con agua y jabón antes y después
del contacto con cada paciente. Deben usarse guantes cuando se va a
tener contacto con tejidos oculares, lágrimas y otros tejidos
corporales. El trabajador de la salud con cortadas o lesiones dermatológicas
en las manos debe posponer el contacto directo con el paciente hasta
que estas condiciones se hayan resuelto.
Los instrumentos
que han llegado a estar en contacto directo con el ojo, tales cono tonómetros,
deben ser limpiados y desinfectados con exposición de 5 a 10
minutos con una de las siguientes soluciones:
1. Solución de peróxido de hidrogeno al 3%
2. Solución de hipoclorito de sodio diluída 1/10
3. Etanol al 70%
4. Isopropanol al 70%
Los instrumentos
tratados deben ser enjuagados con agua y secados vigorosamente antes
de su uso. Los lentes de contacto deben desinfectarse en cada uso y
los lentes duros se deben desinfectar con un sistema de desinfección
comercial que actualmente es aprobado para lentes de contacto suaves.
El tratamiento de calor (78 80°C por 10 minutos) pueden también
desinfectar los lentes duros. Los instrumentos quirúrgicos deben
ser desinfectados de acuerdo a los "estándares" normales
de desinfección acordados.
PATÓLOGOS, PERSONAS QUE DESARROLLAN
NECROPSIAS Y "EMBALSAMADORES"
Las
personas proveedoras de cuidados "postmortem" a cuerpos o
partes del cuerpo infectados por VIH pueden sufrir exposición
ocupacional a tejidos o líquidos corporales. Algunos estudios
han evaluado la viabilidad del VIH en tejidos postmortem. En un estudio,
los investigadores cultivaron VIH del plasma y/o células mononucleares
de 51% de 41 cuerpos siendo preparados para el entierro 0.5 a 21.5 horas
después de su muerte. (54) Treinta y tres por ciento de los cuerpos
con cultivos positivos fueron refrigerados. En otro estudio, los investigadores
fracasaron para encontrar el VIH de líquido cefalorraquídeo
y otros tejidos de 3 cuerpos. Otro reporte describe cultivo de VIH de
ocho de diez cuerpos de 1 a 6 días después de la muerte.
(55-57)
Los trabajadores
deben considerar todos los líquidos corporales, tejidos, secreciones
y excreciones en patología como potencialmente infecciosos. El
personal debe emplear las medidas universales de sangre y líquidos
corporales para evitar el riesgo de infección por VIH/SIDA. Las
medidas incluyen el uso de guantes durante el contacto directo con líquidos
corporales, máscaras y lentes protectores de ojos cuando pueda
existir el riesgo de salpicadura o líquidos corporales si es
posible y batas o ropa especial que comúnmente llega a contaminarse.
Mascarillas especiales deberán ser utilizadas cuando se sospecha
de tuberculosis. Los trabajadores deben emplear precauciones adicionales
en procedimientos invasivos cuando realizan autopsias u otros procedimientos
"postmortem".
Elaborado
por:
Dra. María Guadalupe Marcano Plasencia*
Dr. Isidro
Zavala Trujillo**
* Profesor Titular de Infectología Facultad
de Medicina de la Universidad Autónoma de Guadalajara.
**
Jefe División de Medicina y Jefe del Departamento de
Infectología Hospital "Dr. Ángel Leaño"
Universidad Autónoma de Guadalajara.
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