Una enemiga que puede convertirse en gran amiga
Por: Ma. Guadalupe Herrera A. del C.

Vivimos en un mundo saturado de imágenes, sonidos, colores, luces; opacos o brillantes, cambiantes o estridentes, y cada vez con ritmos más acelerados.

Parece tan lejano aquel emotivo cuadro, en torno a una butaca de color verde obscuro, ocupada por el abuelo o el maestro, rodeados de jóvenes y niños que atentos escuchaban y dejando correr su imaginación por los escarpados senderos de la fantasía o la aventura caballeresca; del cuento clásico a la obra literaria, sin olvidar las interesante odiseas vividas en el pasado, en un ambiente que transmitía nobles ejemplos, bellas historias y gran paz espiritual.

Narrar un cuento, leer en voz alta el subrayado de un buen libro, escuchar música a bajo tono o un episodio más de un programa en la radio ha sido remplazado por ensordecedores y enajenantes ataques auditivos y visuales de la televisión y los videojuegos.

LA TELEVISION nos habla con imágenes que ofrecen informaciones concretas y vivenciales, que no siempre son copias fiel, sino recreación de la realidad referente a seres abstractos, genéricos, creados artificiosamente en la mente de algún productor. Con esas imágenes plenas de significación, la perceptividad, la intuición y la afectividad entran en acción mucho antes de que se tenga la intensión de captar algún mensaje y mientras, la PALABRA, la hermosa, la sagrada palabra, oral y escrita, subyacente en la imagen que es lo que realmente vale, ¿Donde quedó?

Una imagen que no puede traducirse a una sola palabra cuando menos puede ser colorida y hasta bonita, pero nunca tan eficaz ni tan educativa como la palabra que inspira nobles ideales y promueve heroicas acciones.

Se están realizando estudios para valorar el daño cerebral que producen algunas imágenes de la TELEVISION y es muy probable que se encuentren alarmantes resultados. Aquí debemos preguntar ¿Qué nos corresponde hacer en las Universidades para combatir a tal ENEMIGO?

En T.VU. reiterarnos la invitación a realizar una Producción Educativa en Vídeo, donde el manejo adecuado de Imágenes y Tiempo, sea nuestro reto principal.

  1. LA IDEA es el punto de partida, es el hilo conductor que estará presente durante toda producción audiovisual, por lo que debe reunir algunas características especiales: como tener o suponer elementos visuales y sonoros que hagan posible su desarrollo, ser verosímil y otras.
  2. EL GUION es en primer lugar, la preparación escrita de la obra audiovisual. Su forma es la de continuidad de imágenes visuales y sonoras.
  3. LA IMAGEN por su propia estructura tiene significado que se hace variar de acuerdo al tipo de composición elegido, el lugar en que se encuentra, el tamaño de la figura humana en relación al de los objetos o seres que los rodean, la proporción entre el personaje y el paisaje o decorado que lo rodea
  4. EL TIEMPO real tiene una sola dimensión, la lineal, una sola dirección y una sola marcha: no se puede acelerar o invertir, la marcha del tiempo es uniforme y no admite retroceso. El tiempo audiovisual por el contrario es muy variable, es un verdadero juguete en manos del guionista.
  5. EL TRATAMIENTO puede realizarse a manera de documental, donde los hechos, los personajes y las circunstancias son reales, demostrativos, con fines didácticos o ficción cuando se tienen que recrear la realidad. En todo caso el que escribe un guión proporciona el contenido de cada escena de la manera más completa posible.
  6. LA ESTRUCTURA es la disposición organizada de sus partes con arreglo a un criterio o fin; normalmente sigue un orden cronológico, en otros casos se interrumpen la narración con rupturas temporales que pueden ir hacia atrás o hacia delante, en otros casos se desarrollan en forma paralela varias acciones que terminan uniéndose en una sola línea narrativa, existen además otras formas de estructurar un guión.

Convertir una enemiga en amiga no es tarea sencilla, pero es necesario actuar de inmediato. Una buena proporción DE LA TAREA es de 1 % de trabajo de Producción por 99 % de preparación, planeación, organización, investigación documental y de campo, escribir, escribir y volver a escribir, medir tiempos, balancearlos, soñar e imaginar, leer y escribir en la dimensión de imágenes y sonidos. Todo esto vale la pena intentarlo antes que cruzarnos de brazos y sentamos a esperar.

La autora es directora de Televisión Universitaria de la UAG

Anterior Siguiente

Página Principal UAG Página principal DAPA Inicio de Sección Correo Electrónico Webmaster

Comentarios y Sugerencias:
Lic. Flavio Mota Enciso, Director DAPA
fmota@uagunix.gdl.uag.mx