Por: Mario Castañeda Rojas
San Basilio, San Gregorio de Nyssa y San Gregorio Nacianzeno, tres grandes padres de la Iglesia, están muy relacionados entre sí, ya que abrevaron de la misma escuela de Cesárea de Capadocia, escuela que a la vez tiene su origen en la escuela de Alejandría.
Los tres están unidos por lazos amistosos muy estrechos y se complementan entre sí.
San Basilio fue el hombre de acción, San Gregorio de Nacianzo el orador genial y San Gregorio de Nyssa el pensador profundo.
Tixeron de ellos dice: "San Basilio es el brazo de la obra, San Gregorio de Nacianzeno la boca que habla y el tercero la cabeza que piensa".
Nació, San Gregorio de Nacianzo, en Arriando, en Capadocia, hacia el año 329 ó 330. Hijo de padre pagano, que después se convirtió al cristianismo e incluso llegó a ser Obispo conocido con el nombre de Gregorio el Anciano. Su madre fue Nona, piadosa cristiana que había consagrado a Dios desde su nacimiento a su hijo Gregorio.
En Atenas, por un tiempo, Gregorio se dedicó a la retórica y a la oratoria, convenciendo a los demás, pero nunca dejó de soñar en llegar a la vida monástica.
Su padre, ya obispo, vio en él un gran colaborador y lo ordenó sacerdote en el año 361, cosa que le revivió sus gustos por la vida mística y por el estudio, fugándose a las orillas del río Iris donde estaba San Basilio, en el Ponto, llevando allí una vida austera.
Regresó al lado de su padre para restablecer el orden, ya que éste, con engaños, había firmado una fórmula semiarriana y, además, existía sublevación y un movimiento cismático.
San Gregorio se dejó consagrar obispo por su amigo Basilio, pero estuvo menos dispuesto a las funciones episcopales que para el sacerdocio y volvió a su querida soledad en el año 372.
A insistencia de su padre, volvió a Nacianzo para ayudarle en su tarea. Muerto Gregorio el Anciano, su padre, San Gregorio desolado se volvió a refugiar en el monasterio de Santa Tecla, en Seleucia, y a dedicarse a la contemplación.
En el 378 muere el emperador arriano Valente quien había instalado a los herejes en todas las Iglesias de Constantinopla. Los católicos pusieron a San Gregorio a la cabeza para restablecer y defender la verdadera Fe, y su amigo Basilio lo presionó e hizo que aceptara, instalarse en la modesta Iglesia de Atanasis, desde donde refutó la herejía y expuso el dogma, en una serie de discursos llenos de la más pura doctrina, adornada de una cálida elocuencia.
Derrotó a varios herejes, como Máximo el Cínico que era candidato de Constantinopla para ser patriarca. En el año de 380 fue conducido hasta la Catedral de Sofía y aclamado con gran pompa, a pesar de las intrigas.
En el 381 sale de Constantinopla y se fue a Nacianzo para preparar un digno pastor en la persona de su primo Eulalio. Posteriormente se retiró a Arriando, a la propiedad de su padre, donde dio cursos y se dedicó al ascetismo e incluso a la poesía. Aquí tuvo 8 años apacibles que prepararon su alma para la paz eterna en el año 390.
SUS OBRAS
No compuso ningún comentario bíblico, ni ningún tratado dogmático, ni científico. Su legado literario consiste en discursos, poemas y cartas. Lo mismo escribía en prosa que en verso, siempre con gran retórica.
Sus mejores discursos son 45 que todavía se conservan, entre ellos figuran artificios a las figuras retóricas, imágenes, antítesis, frases cerradas, etc. Y son con sentido teológico, sobre la institución y el orden del Obispo; de moderación; de sentido apologético, contra Juliano el Apóstata, los panegíricos y hagiográficos; litúrgicos, sobre humanidad, epifanía, pascua, etc.; los de ocasión, donde narró sus fugas a la vida mística; sobre el sacerdocio, la elevación a la sede de Sásima, sobre la consagración de Eulalio, entre otros.
Sus poemas poseen un sentido original y una belleza genuina. Se conservan 400, de los cuales 38 son dogmáticos, tratan de la Trinidad, la Divina Providencia, la caída del hombre, de la encarnación, los milagros, las parábolas y los morales; 206 históricos y autobiográficos, epifánicos y máximas.
Sus cartas, las cuales escribió con esmero, fueron las primeras de autor griego que se publicaron. Son breves, claras, con gracia, y con simplicidad.
La edición de Migne comprende 244 cartas. Su valor es autobiográfico y sólo escribe a sus amistades y parientes.
SUS IDEAS EDUCATIVAS
Entre sus ideas pedagógicas es claro que el fin educativo principal es el aspirar a la gracia de Dios, que es un don gratuito, al cual se llega primero por el Bautismo, ya que es fruto de la redención instituida por Nuestro Señor Jesucristo. Consideraba que después de esta vida, las almas justas tendrían la visión beatífica y los réprobos serían condenados al infierno eterno, donde las penas son de orden moral, más que de orden físico. (Poema 11,1 y Discurso 40,36).
Como bienes y valores, propone la virtud, aplicándola a la piedad y a todo lo bueno; el hombre ha de habituarse a no aceptar nada que no haya sido objeto de reflexión ydel consejo. Otras cosas que se han de cultivar son: la amistad, la justicia, la templanza, la dignidad, la pobreza, la moderación, la diligencia, la reflexión, las gracias de la Divina Providencia, la humildad, la buena conducta, las buenas costumbres ordenadas, la moderación de nuestra lengua, la humillación ante las cosas vanas, la modestia, la salud, la compostura, la conciencia, la castidad, la oración y el ayuno.
Los bienes secundarios, de acuerdo con San Gregorio son: el brillo del nacimiento, la fuerza del cuerpo, la belleza, los honores, la realeza, la cultura profana, la elocuencia. Todos estos son bienes a condición de que estén al servicio de la piedad y del fin del hombre mismo.
San Gregorio tiene como principio fundamental a Dios y en segundo término a la Virgen María. A Dios lo define como un océano de la realidad infinita y sin límites, excento de la naturaleza y del tiempo. El que mueve a los seres y los dirige con un perpetuo e irresistible impulso, de Dios podemos llegar a saber qué es, pero no lo que es, debemos inquirirlo, conservando la humildad en nuestra actitud y razón limitada. Dios tiene atributos de incorporeidad, simplicidad, e inmutabilidad, infinitud y eternidad, los cuales nos aproximan a su conocimiento, estas son ideas tradicionales dentro del pensamiento cristiano.
De la Virgen María confirma que "quien no reconozca a la Virgen María como madre de Dios se separa de la Divinidad" (Disc.29, 4, carta 101).
SU IDEA DEL HOMBRE
Al hombre lo define como un ser de naturaleza caída, dotado de libre albedrío, el cual puede y debe concurrir a la Gracia que es el fruto de la Redención. El hombre puede volver a la amistad con Dios usando la razón (por la cual se puede elevar a Dios)y con el apoyo de la gracia (don gratuito indispensable para el hombre). Los obstáculos que se oponen a dicha naturaleza son la presunción de su ciencia y lo que vaya contra la moderación y sobriedad.
SOBRE LA DIVINIDAD
San Gregorio expone la doctrina religiosa definiendo a Dios, en la que aclara "que no quisiera que se entienda que no se puede entender que Dios existe, si no que es imposible a la razón humana llegar al conocimiento de la esencia de Dios".
También reafirma la doctrina sobre el Espíritu Santo y de la Segunda Persona de la Santísima Trinidad (el Hijo), la diferencia entre las Personas Divinas es por la diversidad de nombres, siendo Padre, Hijo y Espíritu Santo la misma esencia, de la que se distinguen 3 personas en cuanto a las propiedades o hipóstasis y la consubstancialidad absoluta del misterio de la Santísima Trinidad (Disc. 29,2).
De las tres Personas Divinas, el Padre no tiene su ser en ningún otro, el Hijo procede del Padre, el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo (Disc. 15,16,25,29,31 y 42).
En materia de Cristología, San Gregorio subraya la realidad completa de la naturaleza humana, dotada de un alma racional y en ella (en la segunda Persona de la Trinidad)hay dos naturalezas la de Dios y la de hombre. No hay dos hijos, ni dos dioses. Uno y otro son los elementos que constituyen al Salvador, de aquí se desprende la divina maternidad de la Virgen María.
Sobre la creación, San Gregorio señala que los ángeles rebeldes perdieron, por envidia y por orgullo, la Gracia, no fueron aniquilados, sólo proscritos del cielo (Poema 1,1 y Disc. 28,9).
La Gracia, dice, es el fruto de los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, y el bautismo es la aplicación de la Gracia Redentora.
La Eucaristía es el sacrificio externo, es el gran sacrificio del gran pontífice, es el único sacrificio de alabanza y único sacrificio que nos pide.
LA CULTURA CRISTIANA
El nacianzeno probó que la cultura Cristiana no es bajo ningún aspecto inferior a la pagana, aunque sus únicos escritos no sean tratados dogmáticos, ni bíblicos. Su legado literario consiste en discursos, poemas y cartas.
Trata de evitar las doctrinas de Arrio y de Basilio, y además defiende los dogmas contra estos herejes y contra las distorsiones racionalistas de los mismos herejes.
Contra ellos afirma: "Dios existe y es la causa universal y autosuficiente del universo que ha producido y lo conserva". No hay división en Él, ni lucha, ni composición de elementos y tiene los atributos antes mencionados.
Para el cristiano, primero es la Fe en la palabra de Dios, aunque el uso de la razón no está excluido, pero es necesario reconocer los propios limites y detenerse ante el misterio.
LA FORMACIÓN DEL ALUMNO
De acuerdo con las ideas de San Gregorio, en el alumno se debe lograr que eleve su alma por encima de todas las aflicciones, adquirir la virtud, la piedad, lo bueno, la reflexión, la fortaleza, el consejo de los Santos.
Algunas de sus enseñanzas son las siguientes:
"Contra el rencor y la amistad, anteponed la justicia, tanto para extraños y amigos.
"La templanza tenedla siempre de compañera, y arraigada en el alma.
"No perder la dignidad de la pobreza, ni envanecernos con la riqueza.
"Procurar la moderación en presencia de lo agradable y estar firme frente a lo adverso.
"Solo pedir lo suficiente, gustar lo que se nos dé y esperar lo que más vale.
"Soportar las enfermedades con resignación, no quejarnos ni afligirnos por nada.
"Rendir siempre gracias a la Providencia en la próspera o adversa fortuna.
"Ser diligentes en el cuidado de nuestra dignidad.
"Reflexionar antes de hablar y antes de obrar, y hacer lo que es conveniente.
"Usar las vestiduras externas sin adorno.
"La verdadera fortuna es poseer las cosas que necesitamos.
"La conducta de acuerdo a las costumbres ordenadas.
"Usar la lengua poco en palabras".
Respecto a las mujeres, el santo enseña:
"Las mujeres (deben) adornar su cabeza con velos, las cejas humilladas, los ojos con miradas rápidas y modestas, la boca no decir nada impertinente, las orejas no escuchando si no graves razones, la fisonomía entera cubriéndola con modestia.
"Conservarse puras como un tesoro intacto, con ornamentos o vestido que sienta mejor en la compostura, conciencia y castidad.
"En el placer sólo lo indispensable para la vida casta y excelente salud" (Carta de dirección a Basilissa, et al.).
También al maestro le ofrece consejos, le pide que sea "como un sacerdote, consejero, con carácter y oficio sufrido, valiente, con fortaleza, justo, práctico en la oración, virtuoso y obediente, resistente a las enfermedades y ayunar, y, lo más importante, dar el ejemplo".
Respecto de los medios y técnicas que San Gregorio utiliza para lograr lo anterior fueron sus homilías, discursos, cartas y poemas (ya descritas en sus obras). Agregando la oratoria que utilizó para expresar las verdades sobre la Fe; razonamientos filosóficos para descubrir y denunciar a los malvados a pesar de la bondad aparente.
La oración que la aprovechaba en gran parte del día y en todo lugar y en cualquier actividad.
Su currículum comprendía: los poemas históricos, autobiográficos, teológicos y doctrinales. Los discursos teológicos, dogmáticos, sobre la institución del obispo, sobre moderación y propósito de controversia, apologéticos y los de ocasión; sus cartas de todo tipo.
El estudio de las bellas artes, filosofía helénica y la ciencia que denominó pagana.
CONCLUSIÓN
Esta es, en síntesis, la obra educadora de San Gregorio Nacianzeno, uno de los grandes padres de la Iglesia.
A final de cuentas, lo que destaca en su sistema educativo es que, la formación y la instrucción del hombre, debe orientarse para que trate de llegar al fin para el que fue creado.
En este sistema educativo se da mucha importancia a la educación religiosa, lo cual hace con gran sentido y razón, ya que de ahí parten las otras formas educativas, es decir, la educación moral, estética, ética, social, etc., las cuales tienen su origen y fundamento en los valores de la educación religiosa. El hombre debe de ocuparse de las cosas de Dios, lo demás se dará por añadidura.
Por eso dice San Agustín: "de qué le vale al hombre ganar mucha ciencia y riquezas, y éxitos si al final pierde su alma..."
B I B L I O G R A F I A
* Chevalier, Jacques. "Historia del pensamiento", Tomo II, Ed. Cultura e Historia, Madrid, 1967.
* Copleston, Frederick, S.J. "Historia de la Filosofía", Ed. Ariel, Barcelona, 1971.
* Sineux, Raphael, R.P. "Los doctores de la Iglesia", Ed. Tradición, México.
* Federico Klinke y Eusebio Colenux S.J. "Historia de la Filosofía", Ed. Labor, 1961.
* Fernández Clemente. "Los filósofos de la Patrística", Ed. B.A.C.
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Lic. Flavio Mota Enciso, Director DAPA
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