APRENDER A VIVIR
TERCERO DE SECUNDARIA, SEGUNDO SEMESTRE
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Mi último esfuerzo en secundaria A punto ya de terminar la educación secundaria, a los alumnos sólo les falta -como dicen- «cerrar con broche de oro» esta etapa. Seguramente les costará trabajo y sacrificios, pero como el ciclista en la recta final, pueden hacer un último esfuerzo. Pueden hacerlo y vale la pena que lo hagan. |
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Para formar el carácter ¿En qué reside la diferencia entre el fracaso o el triunfo en la vida? ¡En el carácter! En fijarse una meta, un ideal elevado, y poner en su logro todas las fuerzas, sin desmayo ni vacilaciones. Este es el carácter. Ese es el secreto de todos los éxitos. |
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Un camino con obstáculos El camino que se tiene que recorrer para forjarse un carácter firme es un reto difícil, pero no imposible y, en cambio, muy interesante. Un reto ideal para jóvenes ambiciosos y valientes que no aceptan la mediocridad y que están dispuestos a realizar hazañas notables. |
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Todo sale mejor con buen humor Si se tienen que realizar trabajos; obligaciones que cumplir, porque son una responsabilidad, éstos se harán más difíciles y pesados si se ejecutan de mala gana. Así, por ejemplo, cuando se tiene que estudiar para aprobar un examen o se debe ordenar el dormitorio o estudio, y eso es molesto y se cumple con desgano y refunfuñando, de seguro la lección no será aprendida, ni el trabajo quedará bien hecho, y de todos modos se tendrá que hacer, porque es una obligación. |
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Una causa del fracaso: la pereza De la pereza surgen naturalmente los vicios. El agua estancada se corrompe y cría sabandijas; el aire encerrado es malsano; el cuerpo muere en cuanto deja de correr la sangre en él. Así el perezoso, al no ocupar el tiempo en sus obligaciones, se entrega a los placeres, porque es incapaz de resistirlos. La malicia de la pereza consiste en que contradice y resiste a la ley impuesta a la humanidad, la ley del trabajo: ganar el pan con el sudor de la frente. |
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¡Primero yo! El egoísta no puede olvidarse de sí mismo, aunque sospeche y le moleste su propia pequeñez, cree poder ocultar esta inferioridad alabándose siempre, sin embargo, esta mentira no lo hace feliz; aunque engañe a todos no pude engañarse a sí mismo. Esa infelicidad hace que se queje constantemente de que los demás no lo quieren bastante y no se da cuenta de que eso es resultado de su obsesión por sí mismo. |
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Cuenta hasta 10 Aunque hay quienes dicen que este defecto es propio solamente de personas mayores de edad, a los que se tilda de "viejos gruñones", también es frecuente encontrase con jóvenes que, dominados por la ira, reaccionan con violencia y, en medio de insultos vulgares, amenazan y hasta agreden a compañeros y amigos. En la lucha por la formación del propio carácter, el joven debe convencerse de que ha de tener dominio sobre sus impulsos de ira, resentimiento o agresividad. |
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La alegría del trabajo Quien quiere ser un triunfador, un hombre de éxito, alguien que no se conforma con logros a medias, tiene que trabajar arduamente para conseguir sus metas. Todo en esta vida se obtiene con base en el trabajo y sacrificio, y solamente el trabajo hace que el hombre sea digno de recibir la recompensa del alimento, el vestido y la casa. El trabajo no solo obliga y cansa al hombre, también lo enaltece y le da satisfacciones, puede darle felicidad si sabe comprender la trascendencia del hecho de trabajar, si se olvida de la pena del trabajo y piensa en sus motivos y frutos. |
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El valor del dinero Aunque con el dinero puedan adquirirse cosas que proporcionan goces pasajeros o apariencias de felicidad, no la da y mucho menos brinda la tranquilidad del alma. El dinero es un medio y no un fin, y para ganarlo no hay otro camino que el del trabajo. El joven debe aprender a valorar no sólo el poder adquisitivo del dinero, sino el esfuerzo y sacrificio que ha requerido de sus padres ganarlo. |
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El secreto de la prosperidad Es un grave error dilapidar el dinero en tonterías y caprichos, privando de ayuda a los que la necesitan e impidiendo una sana previsión para las necesidades futuras, a través del ahorro. Para que el dinero no se escape de las manos, hay que procurar reservar siempre una parte, y destinarla a fomentar el hábito del ahorro. Convivencia y solidaridad |
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Nuestro mundo La infinita belleza y variedad de animales y plantas y la majestuosidad y riquezas de mares, ríos y montañas, fueron otorgadas a los hombres para que nos sirviéramos de ellos y alcanzáramos el fin para el que fuimos creados. Pero el Creador no nos los dio para que los adoráramos, convirtiéndolos en falsos dioses, intocables, sagrados, como lo han hecho los pueblos salvajes, ni para que hiciéramos mal uso de ellos, destruyéndolos o haciéndolos inservibles. El hombre no puede disponer irresponsablemente de los bienes de la naturaleza, pues no pertenecen en exclusiva a un hombre o una generación. El hombre es sólo depositario de los recursos naturales y tiene obligación de cuidarlos, máxime cuando éstos son limitados. |
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La meta ha sido alcanzada Hace tres años parecía, si no difícil, sí lejano, el momento en que el joven podría decir, orgulloso: ¡Terminé la Secundaria !... Ahora, a unos cuantos días de terminar esta importante etapa de su vida estudiantil, es tiempo de alegría, pero no debe olvidar que este no es más que un paso más en el camino de su vida y educación. |
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Comentarios y Sugerencias:
Lic. Flavio Mota Enciso, Director DAPA
fmota@uagunix.gdl.uag.mx